Semana por la unidad de los cristianos: testimonio de Lucinda (SV)

Hoy comienza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Hasta el día 25 se nos invita a orar -juntos y por separado- por la unidad de los cristianos de todo el mundo. Le hemos pedido a Lucinda, parroquiana de San Víctor (Madrid), que comparta con todos nosotros su experiencia. ¡Que la disfrutéis!


Al vivir en España, un país históricamente católico, es poco probable que tengamos conocidos cercanos de otras ramas del cristianismo. De hecho puede que todo lo que conozcamos sobre ortodoxos, protestantes, anglicanos, etc., sea sólo a través de los libros de Historia y de religión. Sin embargo, en cuanto cruzamos los Pirineos la diversidad de iglesias es una realidad cotidiana.

Encuentro internacional de Taizé, en el que cristianos de distintas confesiones viven una misma experiencia de oración.

Mi primer contacto real con cristianos no católicos se la debo a la asociación europea Ars et Fides y su filial española Nártex. Esta asociación persigue dos objetivos: evangelizar a través de la explicación del arte sacro y promover el ecumenismo. Durante dos veranos tuve la suerte de ejercer como guía turística en catedrales en Francia mientras convivía con los demás jóvenes guías venidos de otros países europeos. Era la única española y la única católica. Quizá también por una cuestión de edad tenía pocos prejuicios y mucha curiosidad, pero cenas y comidas estuvieron servidas de debate sobre tantas cuestiones que parecen separarnos. Sin embargo, tanto en nuestra oración conjunta cada mañana antes de empezar a trabajar como en la visión de muchos aspectos cotidianos y morales estas diferencias casi no existían. Y había aspectos de la vivencia de la fe que mutuamente envidiábamos: por ejemplo, ellos el poder comulgar cada semana, yo su conocimiento de las Escrituras.

De aquellos veranos conservo la amistad de Martine, holandesa y pastora protestante, de corte más bien calvinista, pero de madre católica. Quizá por ser apenas un 5% de cristianos (contabilizando todos los tipos) en los Países Bajos, los que tienen fe allí la viven con más fuerza y mucha coherencia. Gracias a ella he asistido a una boda protestante y he asistido a un encuentro internacional de Taizé, de los que hacen siempre entorno a Año Nuevo (el año que viene será en Madrid, así que tenemos fácil asistir). Durante estos encuentros, por las mañanas, asistes a unos talleres donde compartir diferentes visiones de la fe y de la vida en pequeños grupos con gente de todas partes. Por las tardes hay otras actividades en varios puntos de la ciudad de acogida y se finaliza cada jornada con una oración multitudinaria al estilo tan propio de Taizé. Creo firmemente que, pese a que se deba promover el diálogo entre las diferentes iglesias, la mejor forma de unirnos todos juntos es la oración. Y la oración como se hace allí: repitiendo juntos un mismo mantra, incluso en una lengua que no es la tuya, y profundizando en el silencio, donde Dios habla para todos.

Lucinda Carrizosa (Parroquia de San Víctor)

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