Lo importante de esta primera etapa es vincular a los preadolescentes a un grupo que posibilite la continuidad del proceso PJV.

  • Objetivos
    • Iniciar en la oración como diálogo con Dios, a nivel personal y grupal.
    • Trasmitir una imagen de un Dios Padre, que ama a cada uno personalmente y nos llama a vivir la fe junto a otros.
    • Descubrir y valorar las cualidades personales propias y las de los demás.
    • Desarrollar algunas actitudes necesarias para la convivencia en un grupo cristiano: el respeto a los demás, la escucha y la aceptación de cada uno de los miembros del grupo.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia local: “Un grupo unido”.
    • Convivencia en verano.
  • Bloques temáticos
    • “Comenzamos a caminar”.
    • “La Torre de Babel”.
    • “La manada”.
    • “Ser auténtico”.
    • “La familia”.

En esta etapa se pretende trasmitir a los preadolescentes valores cristianos y la importancia de vivirlos en relación al mundo, a quienes les rodean y a ellos mismos.

  • Objetivos
    • Fomentar la capacidad de interiorización, que hace posible el descubrimiento de lo que Dios quiere de cada uno.
    • Conocer y asumir valores evangélicos tales como el perdón, la bondad o la sencillez.
    • Seguir cultivando la capacidad de escucha a sí mismos, los otros y el mundo.
    • Reconocer la importancia de vivir la fe en grupo.
    • Favorecer la integración en la comunidad parroquial a través de la participación en las actividades a las que sean invitados.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia local: “El perdón”.
    • Convivencia en verano.
  • Bloques temáticos
    • “Volvemos a encontrarnos”.
    • “La creación”.
    • “Dichosos los limpios de corazón”.
    • “Dios me llama”.
    • “El gran juego de la Congregación”.

En esta tercera etapa las catequesis se centran fundamentalmente en conocer la figura de Jesús de Nazaret y los diferentes tiempos litúrgicos.

  • Objetivos
    • Conocer la figura de Jesús de Nazaret a través de la sociedad de la época, los hechos de su vida y sus valores.
    • Profundizar en la importancia de la oración en la vida de Jesús y para todo cristiano.
    • Entender que conocer a Jesús conlleva unas implicaciones para la vida.
    • Comprender el significado de cada tiempo litúrgico.
    • Despertar, en la medida de las posibilidades, al compromiso cristiano.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia local: “La oración”.
    • Convivencia en verano.
  • Bloques temáticos
    • “El caso JC”.

Al final de este proceso de la postcomunión se busca reforzar el sentimiento de pertenencia a una comunidad más amplia, abordando temas como la Iglesia y los sacramentos.

  • Objetivos
    • Conocer el significado de algunos sacramentos.
    • Despertar el sentimiento de pertenencia a la Iglesia.
    • Reconocer las necesidades del entorno y sensibilizarse con los más pobres.
    • Conocer otras presencias de la congregación Sagrados Corazones.
    • Afianzar las relación entre los miembros del grupo, inspirados en el modo en que Jesús se relacionaba con sus amigos.
    • Entender que el seguimiento de Jesús nos muestra un camino para vivir nuestra afectividad.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia local: “El Señor de los Amigos”.
    • Convivencia en verano.
  • Bloques temáticos
    • “La afectividad”.
    • “La Iglesia”.
    • “Los sacramentos: bautismo, confirmación, sacerdocio y matrimonio”.
    • “Conocer otra presencia de la Provincia”.

En esta etapa se pretende iniciar, o en su caso profundizar, en la experiencia de grupo y en el análisis de la realidad.

  • Objetivos
    • Alcanzar un clima de grupo en donde se puedan intercambiar opiniones y experiencias relativas a la fe.
    • Aprender a rezar en grupo y a expresar la oración en voz alta.
    • Profundizar en la vivencia de los tiempos litúrgicos y de los sacramentos.
    • Situarse críticamente ante la realidad y encontrar en Jesús un modelo alternativo a los planteamientos de nuestra sociedad.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia local.
    • Convivencia en verano.
    • Acompañamiento personal.
  • Bloques temáticos
    • “Queremos hacer un grupo”.
    • “Conocer más a Jesús”.
    • “Mirar al mundo desde Él”.
    • “Dos caminos hacia Dios: la oración y la Eucaristía”.
    • “Hacer nuestra sus actitudes”.

En esta etapa se busca iniciar o, en su caso profundizar, en el conocimiento de uno mismo y de sus relaciones, así como descubrir a Jesús como modelo de persona.

  • Objetivos
    • Tomar conciencia de la imagen de Dios que tienen ellos mismos y los demás.
    • Ganar en libertad frente a los valores del mundo que se contraponen a los valores evangélicos.
    • Fomentar el sentimiento de pertenencia a la parroquia y a la Iglesia.
    • Hacer una revisión crítica de algunos ámbitos de la vida tales como los sacramentos, el compromiso social o la afectividad.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia de invierno.
    • Convivencia en verano.
    • Acompañamiento personal.
    • Proyecto personal.
    • Visita a algún lugar de pobreza.
  • Bloques temáticos
    • “Queremos crecer por dentro”.
    • “Fijos los ojos en Jesús”.
    • “Dentro de la Iglesia”.
    • “Amistad”.
    • “Familia”.
    • “Afectividad y sexualidad”.

En esta etapa se intenta iniciar, o en su caso profundizar, en los misterios de Cristo y su mensaje sobre el Reino de Dios.

  • Objetivos
    • Reconocer en Jesús y en el mensaje del Reino una propuesta de vida que implica un cambio profundo (conversión) de la propia vida y la realidad social, así como una disposición a hacer lo que Dios quiere.
    • Profundizar en la puesta en común de la experiencia personal de fe y en el compartir durante la oración de grupo.
    • Comenzar a preparar las oraciones de forma rotatoria, explicando el modo de hacerlo y proporcionando materiales de ayuda.
    • Plantearse la posibilidad de vivir el compromiso cristiano a través de un voluntariado.
    • Participar activamente de la vida parroquial: celebraciones, fiestas, asambleas, etc.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia de invierno.
    • Convivencia en verano.
    • Acompañamiento personal.
    • Proyecto personal.
    • Visita a alguna obra de la Provincia.
  • Bloques temáticos
    • “La fe”.
    • “El Reino de Dios”.
    • “Las bienaventuranzas”.
    • “Seguimiento de Jesús”.
    • “Conocer la Provincia”.

En esta etapa la intención es iniciar, o en su caso profundizar, en el misterio de Dios y en el diálogo a través de la oración.

  • Objetivos
    • Cultivar una actitud de agradecimiento a Dios en respuesta a su amor por los hombres.
    • Comprender la necesidad de plantearse la vocación en su sentido más amplio.
    • Profundizar en el acompañamiento personal, cuidando la periodicidad y preparación del mismo.
    • Crecer en el compartir en grupo a través de la puesta en común de los proyectos personales.
    • Asumir en la propia vida que la oración y los sacramentos son dos aspectos básicos en el seguimiento de Cristo que demandan la adquisición de un hábito.
    • Conocer y valorar la tradición espiritual de la Congregación a través de la adoración, la figura de sus fundadores y del santo Padre Damián.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia de invierno.
    • Convivencia en verano.
    • Acompañamiento personal.
    • Proyecto personal.
    • Pascua local.
    • Visita a alguna obra de la Provincia.
  • Bloques temáticos
    • “Imagen cristiana de Dios”.
    • “Las vocaciones”.
    • “La oración”.
    • “¿Qué puedo hacer con mi vida?”.
    • “El compromiso cristiano”.
    • “Pasión, muerte y resurrección”.
    • “Padre Damián”.

En esta etapa se pretende iniciar en los misterios de la Iglesia, su pluralidad de vocaciones y mediaciones sacramentales.

  • Objetivos
    • Ahondar en el significado teológico de los sacramentos y en la vivencia personal de los mismos, haciendo hincapié en la Eucaristía y en el Perdón.
    • Purificar y profundizar en la imagen de la Iglesia, potenciando al mismo tiempo la vinculación a la parroquia.
    • Seguir cuidando el acompañamiento y abordar en el la pregunta por la propia vocación.
    • Vivir la fe desde un compromiso concreto, ya sea de voluntariado o catequético.
    • Tomar conciencia del proceso realizado a través de la PJV y conocer testimonios de otros jóvenes que han dado el paso a comunidades juveniles.
  • Herramientas específicas
    • Convivencia local de preparación a la Confirmación.
    • Convivencia de invierno.
    • Convivencia en verano o campo de trabajo.
    • Acompañamiento personal.
    • Proyecto personal.
    • Pascua local.
  • Bloques temáticos
    • “La Iglesia, una comunidad unida y plural”.
    • “Los sacramentos: una realidad cercana”.
    • “La Eucaristía: la fiesta de la entrega hasta el final”
    • “El sacramento del perdón”.
    • “El sacramento del bautismo”.
    • “El sacramento de la confirmación”.

Esta etapa puede durar entre dos y tres años. Durante este tiempo lo principal es asentar las dinámicas propias de una comunidad juvenil y facilitar la experiencia de encuentro con Dios, potenciando la integración entre la fe y la vida para así poder descubrir la vida como respuesta a la voluntad de Dios.

  • Objetivos
    • Clarificar y experimentar en qué consiste una comunidad juvenil cristiana, partiendo de la conciencia de saberse convocados por Cristo, centro de la comunidad.
    • Cuidar y afianzar la oración personal y comunitaria.
    • Iniciar en el discernimiento.
    • Profundizar en la vivencia de los tiempos litúrgicos.
    • Asumir ministerios en la parroquia, especialmente en el ámbito de la catequesis.
    • Conocer la visión cristiana de la afectividad y la sexualidad.
  • Herramientas específicas
    • Convivencias de invierno.
    • Convivencias de verano.
    • Retiros.
    • Campos de trabajo.
    • Pascual provincial.
  • Bloques temáticos
    • “La comunidad juvenil cristiana”.
    • “La oración”.
    • “El discernimiento”.
    • “Las vocaciones en la Iglesia”.
    • “Afectividad y sexualidad”.
    • “La Biblia”.

Esta etapa puede durar unos tres años aproximadamente. En ella la integración entre la fe y la vida debe desembocar en opciones concretas, que sean fruto del cuidado de la vida espiritual y una mirada atenta a las necesidades del mundo y la Iglesia.

  • Objetivos
    • Asentar las dinámicas propias de una comunidad juvenil cristiana, entenderla como un marco irrenunciable para la vivencia de la fe hoy día e implicarse en la preparación de los temas.
    • Adquirir un hábito y un método depurado en la oración personal.
    • Descubrir la vida sacramental como lugar privilegiado de encuentro con Dios.
    • Realizar una lectura creyente de la realidad.
    • Discernir e ir concretando la propia vocación, comprendiendo la propia vida en su totalidad como servicio a la Iglesia y al mundo.
    • Animar e impulsar a trabajar los bloqueos afectivos.
    • Apreciar la tradición espiritual de la Congregación, profundizando en la devoción a los Sagrados Corazones.
  • Herramientas específicas
    • Adoración comunitaria.
    • Puesta en común de la vivencia de los tiempos litúrgicos más fuertes.
    • Ofrecimiento de un discernimiento vocacional.
    • Acompañamiento de los noviazgos como preparación remota al matrimonio.
    • Encuentros de parejas.
    • Contribución económica significativa y estable a las necesidades de la Iglesia.
    • Convivencias de invierno.
    • Convivencias de verano.
    • Retiros.
    • Campos de trabajo.
    • Pascual provincial.
  • Bloques temáticos
    • “La vida sacramental”.
    • “La Iglesia como sacramento”.
    • “Las tentaciones”.
    • “El noviazgo”.
    • “La opción preferencial por los pobres”.
    • “El estudio/trabajo como servicio”.
    • “Política y compromiso público cristiano”.
    • “La devoción a los Sagrados Corazones”.
    • “La reparación”.

En la última etapa del itinerario de PJV la comunidad debe adquirir los recursos y la experiencia necesaria para poder dar el paso a una comunidad cristiana adulta, en la que sus miembros comparten la fe y la vida desde la vocación a la que han descubierto que Dios les llama.

  • Objetivos
    • Hacerse cargo de la propia fe como el tesoro más grande que Dios nos confía y consolidar la vida sacramental, que es el alimento principal de la fe.
    • Afrontar la crisis de realismo desde los pilares fundamentales de la fe: vida comunitaria, pertenencia y compromiso con la Iglesia, oración y acompañamiento.
    • Concretar definitivamente la vocación dentro de la Iglesia y vivir comunitariamente los diferentes pasos que los miembros de la comunidad vayan dando hacia esa concreción.
    • Vivir la oración como descentramiento y gratuidad, cuidando la su vinculación con la vida diaria y descubriendo su importancia para poder mantenerse firme en la vocación y en las opciones discernidas.
    • Desplegar en la vida adulta la opción por los pobres, buscando el modo de vivir en el trabajo el compromiso cristiano y discerniendo en comunidad el sentido y uso de los bienes.
    • Participar como comunidad en los diferentes ámbitos y acontecimientos de la vida parroquial.
    • Aprender a responder desde la fe a la vida familiar.
    • Ampliar la formación sobre la congregación y seguir profundizando en su carisma.
  • Herramientas específicas
    • Adoración comunitaria.
    • Puesta en común de la vivencia de los tiempos litúrgicos más fuertes.
    • Acompañamiento de situaciones especiales.
    • Participación en oraciones parroquiales y demás acontecimientos puntuales.
    • Preparación de los matrimonios que se vayan celebrando.
    • Iniciación a la oración en pareja.
    • Elaboración del proyecto de pareja.
    • Encuentros de parejas.
    • Contribución económica significativa y estable a las necesidades de la Iglesia.
    • Retiros.
  • Bloques temáticos
    • “Vida litúrgica”.
    • “Lectura orante de la Biblia”.
    • “Las cuatro edades de Nuestro Señor y las etapas de la vida espiritual”.
    • “Carisma Sagrados Corazones”.
    • “La fe como seguimiento de Cristo”.
    • “Uso evangélico de los bienes”.
    • “Las tentaciones del mundo”.
    • “Pecado y santidad”.
    • “Sexualidad como diálogo de amor”.
    • “La familia, Iglesia doméstica”.
    • “Educación en la fe de los hijos”