• PROCESO
  • ENCUENTRO
  • VOCACIONAL
  • ORGANIZADA Y ESTRUCTURADA
  • ANIMADA

El primer capítulo provincial de la Provincia Ibérica de los hermanos aprobó un documento llamado “Pastoral Juvenil y Vocacional”, en el cual se explicitaban las convicciones y los objetivos que queríamos que estuviesen presentes en la PJV provincial. Estas convicciones y objetivos son los siguientes:

Proceso

Nuestra pastoral será una pastoral de “PROCESO”. Ofreceremos a los adolescentes y jóvenes un proceso personal y grupal donde puedan cuidar y madurar en su fe. Ese proceso será dinámico y adaptado a la realidad de cada joven y cada localidad pero en él se asegura que:

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El proceso se articula en un Itinerario. Empezará en “Poscomunión” tras la 1ª comunión (en torno a los 10 años) y terminará con la incorporación a una comunidad parroquial de adultos.

Dicho itinerario se divide en Poscomunión (en torno a los 10-14 años), Grupos Juveniles/ Catecumenado (en torno a los 15 – 19 años) y Comunidades Juveniles ss.cc. (20 años hasta el paso a adultos). Cada nivel y año tiene objetivos y medios concretos.

Dicho proceso es un proceso personal del joven (que debe ser acompañado) y también un proceso grupal. Cada joven se inserta en un grupo donde comparte semanalmente la vida y la fe con otros jóvenes de edad similar y proceso semejante.

Encuentro

Nuestra pastoral será una pastoral de “ENCUENTRO”. Nuestra PJV buscará que el joven fundamente su vida en la “experiencia de Dios”. Entendemos que la “oración” personal y comunitaria y el servicio a los hermanos más necesitados favorecerá esta “experiencia”. Para ello, nuestra pastoral requerirá del cuidado de la interioridad, de la vida de comunidad y del servicio a los hermanos en algún voluntariado.

Vocacional

Nuestra pastoral será una pastoral “VOCACIONAL”. El proceso del joven deberá desembocar en la pregunta: “Señor, ¿qué quieres de mí?”. La estructura y dinámica de la PJV facilitará que la persona pueda descubrir su vocación y ofrecer los medios para responder a ella. La dimensión vocacional explícita (a la vida religiosa y sacerdotal) estará presente en objetivos y medios de todo el itinerario.

Organizada y Estructurada

Nuestra pastoral estará “ORGANIZADA Y ESTRUCTURADA”. Entendemos que queremos una pastoral con criterios y estructura común donde podamos coordinarnos, complementarnos y ayudarnos provincialmente.

Así pues procuraremos tener en cada comunidad y/u obra una Comisión Local de PJV. Dicha comisión la coordinará un religioso. La comisión local la formarán todos los animadores (catequistas) de los distintos niveles, si la realidad local lo permite, o al menos los coordinadores y representantes de cada nivel (poscomunión, grupos juveniles, catecumenado, y comunidades juveniles).

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Esta comisión velará por el cuidado de la PJV local llevando a cabo las decisiones provinciales de PJV, organizando los grupos, cuidando la comunión entre los mismos, organizando actividades locales comunes, cuidando de la formación de los agentes, cuidando la convocatoria de nuevos jóvenes, velando por el acompañamiento personal de los mismos, etc.

Tendremos una Comisión Provincial de PJV. Dicha comisión estará formada por todos los hermanos que trabajen en PJV en la provincia, es decir, todos los hermanos que lleven grupos de PJV y/o sean responsables locales de PJV. Pueden participar, además, todos los hermanos de la provincia que lo deseen, así como hermanas y laicos implicados en la PJV en nuestras comunidades. Dicha comisión elaborará los planes trienales de PJV y será responsable y velará por el cuidado de la pastoral en su conjunto. Será coordinada por un religioso nombrado por el Gobierno Provincial.

Animada

Nuestra pastoral será una pastoral “ANIMADA”: requiere un perfil concreto de animador o catequista.

  • Es un referente. Es una persona que cuida su fe personalmente y en un grupo o comunidad.
  • Es animador en la fe. Anima el grupo y es acompañante personal y espiritual. Suscita la pregunta vocacional en el joven.
  • Es educador: está vocacionado, es maduro personalmente, conoce y quiere a los jóvenes, está formado y sigue formándose.
  • Es testigo: Vive su fe como encuentro con Dios, su vida es coherente con su fe.