Pascua Jerez: Sábado Santo

Tras la gran tempestad emocional y espiritual que supone la muerte de Jesús llega la calma del Sábado Santo. Se trata de una calma incómoda basada en el vacío, marcado por la ausencia del que siempre estaba. Esto conlleva a vivir este día en soledad, tanto externa como interna, que sólo se llena con esperanza, como la novia que espera al día de la boda. Permanecer en silencio, con el corazón abierto y preparado para el gran momento. Es un tiempo lleno de dolor, característico del más puro duelo por la pérdida; y cansancio. porque ya no está el que te levantaba.

Invito al que quiera a vivir este día como una verdadera ausencia de todo lo que tiene sentido. Toca dejarle sitio al sinsentido. ¿Qué pasaría en mi vida si Jesús no fuera verdad? Te invaden toda serie de dudas porque descubres que puede que todo sea mentira. Ves que todo lo que hay a tu alrededor carece de vida. Estás cansado, derrotado ante el sepulcro, sin ganas de nada, lleno de preguntas sin respuesta, ya que el que las tenía nos ha fallado, te ha fallado. Repróchale al Padre su abandono, no tienes a dónde ir porque tu mensaje carece de significado, ya nadie te creerá. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

¿Qué hago yo ahora? ¿Quién será la luz de mis tinieblas? Cuando me hice esta pregunta estaba junto al sepulcro, en silencio, pero con una llama en mi interior pese al tremendo vacío. Como dijo San Pablo, “ahora nos quedan la fe, la esperanza y el amor: estas tres. La más grande de toda es el amor.” Al mismo tiempo, la esperanza nos ayudará a mantener el amor en este instante en el que la fe flaquea más. Incluso muerto, su luz permanecía en mí, su amor me hizo esperar. Sentí que ahora me toca a mí cargar con la cruz que Jesús dejó. Es tan grande el amor que Dios te tiene que no solo manda a su Hijo a cargar con la Cruz de todos, sino que ahora te manda a ti cargarla. Dios ya te conoce, te deja solo para que seas tú el que te conozcas a ti mismo y sepas que, con Él, nada hay imposible.

El Sábado Santo es tu particular Getsemaní, serás tentado, más de lo que imaginabas, pero a su vez Dios te hablará más claro que nunca, porque tú estarás en silencio, esperando y escuchando lo que te quiera decir en medio de la noche. Y será en ese momento, en la noche del Sábado Santo donde se alzará la luz.

Santi García-Ayala, Comunidad 17 (Parroquia Sagrados Corazones de Sevilla)

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