Los tuits de la Buena Madre

Ambientación

Últimamente se habla mucho de Twitter y de los tuits. La red permite enviar mensajes de corta longitud, con un máximo de 140 caracteres, llamados tuits o “tweets”, que se muestran en la página principal del usuario.

Nuestra Fundadora, Enriqueta Aymer, se adelantó hace más de dos siglos a este tipo de comunicación con sus conocidos “billets”, donde condensa con hondura sus pensamientos sobre diferentes temas de interés. Dejemos hablar a la Buena Madre en esta adoración para que ella nos conduzca al Corazón del Maestro y al de su Madre.

* Canto.

Comenzamos con un tuit del Evangelio: “Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” (Lc 11,28).

Diez tuits de la Buena Madre (dejamos un espacio de silencio entre cada uno de ellos).

Antes me preocupaba no saber rezar pero oí al Padre Coudrin esta sencilla enseñanza: “para hacer oración solamente hay que acercar el corazón al Corazón del Buen Dios”. Una hermosa puerta se abrió. Sólo Dios puede ser vuestro consuelo.

Uno no se ve nunca tan pequeño como cuando mira a Dios más de cerca, esto facilita la unión. Les deseo paz, paciencia, valor, bondad, dulzura y caridad.

A 100 leguas de distancia, como a diez mil, nunca estaremos lejos: los lazos que nos unen no saben de distancias, el corazón las salva a todas, y quizá un día estaremos todos reunidos allá arriba. Reza para que yo pueda llegar allí, pero cuando llegue mi hora, pues no quisiera adelantarla.

Que el Corazón de Jesús sea vuestra fortaleza, vuestro refugio y vuestro apoyo.

Dios mío, heme aquí.

Quiero que esas pobres niñas se encuentren felices entre nosotras. Si les mostráis la riqueza de sus cualidades y valores, se sentirán atraídas por ellos; si les habláis siempre y sólo de sus defectos, les quitaréis las ganas de superarse.

¡Que el Corazón de Jesús sea nuestra fuerza, y el Corazón de María nuestro consuelo!… Escuchad-Aguantad-Alentad-Consolad.

Abandónese a Dios y Dios no la abandonará. Quisiera consumirme como un cirio.

* Canto.

Un tuit de las Constituciones.

“Hacemos nuestras las actitudes, opciones y tareas que llevaron a Jesús al extremo de tener su Corazón traspasado en la Cruz” (art. 3).

* Compartimos nuestra oración.

* Padre Nuestro.

* Oración final:

Padre, queremos alabarte por la gran mujer que fue Enriqueta, por sus cualidades humanas, la riqueza de su alma y su gran corazón capaz de amar a todos. Te alabamos por su fidelidad a la llamada, por su entrega generosa, por su renuncia heroica, por su fortaleza ante la cruz, su amor sin límites a la Eucaristía y sus largas horas de adoración ante el sagrario. Queremos darte gracias por el mensaje de amor que nos regalaste en la vida de la Madre Enriqueta por su entusiasmo de llevar la Buena Nueva de tu Evangelio a todas partes. Para mostrar la fuerza de tu amor, en una sociedad herida por el pecado y oprimida por la injusticia y la violencia, Padre suscita entre nosotros mujeres y hombres como Enriqueta Aymer, comprometidos radicalmente con tu Evangelio para que podamos ser signo de tu Amor redentor en nuestro mundo. Recrea en nosotros su espíritu de unidad para que como un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola esperanza en nuestra vocación, seamos “uno” por los lazos de la gracia y la verdad, de la fe y del Amor. Amén. María es y será siempre nuestra protectora, nuestro apoyo, tendremos siempre parte de los afectos de su corazón (Buena Madre).

* Canto: Salve Regina.

 

 

 

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