Evangelio joven: “Va delante de nosotros” (5-mar)

Gn 2, 7-9; 3, 1-7
Sal 50, 3-6a. 12-14. 17
Rom 5, 12-19
Mt 4, 1-11

Fotografía: @dimasik (www.cathopic.com)

Fotografía: @dimasik (www.cathopic.com)

Hemos empezado la Cuaresma. “Un año más”, podemos pensar, con la sensación de que año tras año vamos pasando por los mismos lugares. Pero no es a esto a lo que nos invita este tiempo. Nuestra vida no se repite; avanzamos o retrocedemos, pero no se puede decir que pasemos dos veces por el mismo sitio. La Cuaresma es símbolo de toda nuestra vida, del tiempo que Dios nos ofrece como oportunidad para encontrarnos con su Hijo Jesús y seguirle.

El evangelio de hoy nos presenta a Jesús, que va delante de nosotros también en la prueba. Muchas veces hemos buscado caminos fáciles para conseguir nuestros proyectos, evitando el esfuerzo que toda obra buena requiere; o hemos caído en el triunfalismo, en ser reconocidos por los demás, viviendo de las apariencias; o nos hemos dejado llevar por la ambición de acaparar cosas o de dominar a las personas. En este mismo sentido podemos entender la triple tentación que experimenta Jesús después de pasar cuarenta días en el desierto.

Al ser tentado, Jesús se solidariza con nosotros en la prueba y nos muestra una salida. En el relato del Génesis, Eva y Adán se enfrentan a la tentación alejándose de Dios, entrando en competencia con él, y buscando parecerse al mismo Dios por el poder que da el conocimiento. En Jesús, es Dios el que se acerca a nosotros y busca que nos identifiquemos con él por el amor y la entrega de la propia vida.

M. Wilson (www.unsplash.com)

“¿Cuál es la salida que nos muestra Jesús en medio de la prueba?” (Fotografía: M. Wilson en www.unsplash.com)

¿Cuál es la salida que nos muestra Jesús en medio de la prueba? Fijarnos en él nos ayuda. Jesús se resiste a utilizar a Dios para saciar el hambre, pues sabe que la voluntad del Padre es que trabajemos por la justicia y la dignidad de todos. Se resiste a tentar a Dios, haciendo de la religión una búsqueda de la seguridad personal, pues sabe que la verdadera fe exige compromisos arriesgados desde la confianza en el Padre misericordioso. Se resiste a adorar a nada ni a nadie que no sea el verdadero Dios, a la tentación del poder y el dominio sobre los demás. Frente a ello, Jesús apuesta por la búsqueda de la paz y la entrega a los semejantes.

Jesús va delante de nosotros. Siguiéndole, podemos recorrer el camino de la Cuaresma y toda nuestra vida.

Aurelio Cayón ss.cc.

Related