Evangelio Joven. «Dios para»

 

 

 

 

 

 

 

«DIOS PARA»

 

 

Comienza la primera lectura: “Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra…. Si hubo jamás palabra tan grande como ésta…” y acaba hablando de cómo Dios es un Dios para su pueblo, un Dios para….

 

 

Y nosotros ¿Qué seríamos sin los demás? ¿Qué aprendiste a decir antes “yo” o “mamá”?¿Qué fueron antes los demás o tú? ¿qué serías tú sin ellos?¿No es verdad que porque fueron para ti, existes?

 

 

Evangelio Joven/Trinidad.jpgEl Misterio de la Trinidad viene a recordarnos hoy, en un mundo tan, tan, tan individualista,  la fuerza de la RELACIÓN. Porque si Dios mismo es relación del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y nosotros estamos hechos a su imagen y semejanza ¿no querrá eso decir que en la relación es donde se juega todo y donde más somos? ¿Quiéres saber cómo eres? Analiza tus relaciones, sin ellas no eres nada, con ellas comprenderás que eres hijo, eres hermano, eres amigo, eres novio/a, eres esposo/a, eres padre, eres… un conjunto de relaciones y de entre ellas, como dice la segunda lectura, eres hijo ¡de Dios!, que nada más grande podrás decir de ti.

 

 

Dios es Dios-para y nosotros somos-para. Así planteadas las cosas la pregunta quizá no sea tanto ¿quién soy? sino ¿para quién soy?, ¿qué voy a hacer con mi vida? sino ¿para quién quiero que sea mi vida? Porque tu vida está llamada no a guardarse sino a darse, pero a darse ¿a quién?

 

 

El Misterio de la Trinidad es el Misterio del Amor, el Amor que siempre nos saca de nosotros, que nos lleva a los demás, a entendernos desde y para los demás, el que ama no se entiende sin los otros. Estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, porque llevamos dentro la capacidad de relacionarnos y de relacionarnos de la manera más plena y divina: desde el Amor.

 

 

Haz que el Misterio de la Trinidad sea importante en tu vida, cuida tus relaciones, construye la comunidad, vive la amistad, sé un buen hijo, un buen amigo, un buen esposo, un buen padre, y vive para los otros, y, sobretodo, vive para Aquel que vive por ti, entiende que de todas las relaciones la que más te construirá será la relación con Dios Amor, con Dios relación, con Dios uno y trino. Dios que vive tan para ti que te acompañará “todos los días hasta el fin del mundo”.

 

Poldo Antolín sscc

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