Evangelio joven: “Corre que te corre” (Domingo de Resurrección)

Hch 10, 34-43
Sal 117
Col 3,1-4
Jn 20,1-9

            Hoy es un gran día, comienza un tiempo nuevo: el de la Vida, el de la Resurrección. Como estamos en el año del centenario de una mujer, poeta y cristiana irrepetible como Gloria Fuertes, me gustaría comenzar con dos versos que componen una de sus Glorierías:

Vivir es el arte
de encontrarte.

A-Domingo de Res - Corre playa - M. Orr (www.unsplash.com)

“Cómo entender las palabras de Jesús sobre la Resurrección? ¿Cómo salir corriendo y captar lo que sucede?” Fotografía: M. Orr (www.unsplash.com)

¡Qué sencillo e ingenuo suena! Pero es verdad. Vivir es el arte del encuentro. El encuentro más grande: con Cristo, el Resucitado. Y hacerlo a ritmo de Evangelio, corre que te corre. Discípulos y mujeres en camino, porque se han de “encontrar” con aquel a quien creían muerto. Corre que te corre, porque no es la muerte, ni la negatividad, ni el mal, ni la envidia, ni los problemas, ni la enfermedad, ni las enemistades las que tienen la última palabra. Corre que te corre, ¡que ya está bien de lágrimas y de comernos la cabeza! ¡No es hora de “rayarse” con el bloqueo de pensamientos oscuros! El mismo Resucitado nos sorprende y quiere que de la noche pasemos a la Luz que tiene más arte: la del encontrarse.

¿Cómo entender las palabras de Jesús sobre la Resurrección? ¿Cómo salir corriendo y captar lo que sucede? ¿Cómo ir contracorriente cuando nos hablan de tanta muerte?

Solo un corazón que ama es capaz de entender las palabras de Jesús sobre la resurrección y aplicarlas a su día a día. El discípulo amado comprende y cree. Va corre que te corre. No se puede creer en la resurrección solo con la razón. Cuando vivimos la experiencia de sentirnos amados por el Señor, entonces estamos en la onda de la comprensión, de la cercanía con su misterio, que es siempre misterio de amor. Domingo de Resurrección, bonito día para cantar “aleluya”, también para hacer memoria agradecida de los momentos de encuentro con el Resucitado. Y si sale alguna lagrimilla no pasa nada. Esas lágrimas se convertirán en sonrisa. Se convertirán en pies. Estamos en Pascua, hay que anunciar, corre que te corre, ¡que Cristo ha resucitado!

A-Domingo de res - Corredor B. Collum (www.unsplash.com)

“Gente apasionada como María Magdalena es capaz de contagiar a otros los sentimientos de los que están envueltos.” Fotografía de B. Collum (www.unsplash.com)

Gente apasionada como María Magdalena es capaz de contagiar a otros los sentimientos de los que están envueltos. Ella moviliza a Pedro y al discípulo amado. Ella es experta en el corre que te corre. Nosotros también estamos llamados a entrar en la experiencia de la resurrección y a dinamizar a otros para que hagan camino hasta comprender lo que continuamente sucede cuando estamos abiertos al amor de Dios.

Abramos nuestro corazón en medio de la oscuridad para que la Luz brille como cirio de esperanza y presencia del Resucitado. Hoy no es día para quedarte de brazos cruzados: como María, como Pedro, como Juan… ¡vayamos a anunciar la gran noticia, corre que te corre!

Y, si me lo permitís, antes de despedirnos -porque tenemos tarea-, me encantaría terminar con unos versos de la simpática Gloria Fuertes, que parecen inspirados en un querido sentimiento de nuestro Fundador, el Buen Padre: “El Señor nos ha llevado de la mano”. Él nos lleva de la mano a su encuentro. Se llama “Acción de gracias”:

Gracias por haberme hecho ser humano,
podrías haberme hecho rana o vaso,
y habría que verme de rana
gorda y cantando,
o vaso de vidrio barato.
Podrías haberme hecho nube de paso
o triste tortuga o lagarto
y me hiciste poeta y despacio.
Gracias por no haberme hecho legionario.
Y además gracias por no soltarme de tu mano.

Fernando Cordero ss.cc.

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