Crónica de ULM 2

Recordamos el segundo turno de la convivencia Un lugar en el mundo. En esta ocasión Bea, de la parroquia  “El Buen Pastor” de San Fernando, es la que intenta hacer entender lo especial que han sido estos días a quienes no han participado en la convivencia. Por lo que cuenta no ha tenido que estar nada mal.

 
2016. ULM 2.  4Como siempre digo, la casa de Jerez tiene magia. Reúne corazones de distintas localidades de España y nos convierte en mejores personas. En esta ocasión, gaditanos, sevillanos, madrileños y dos náufragos, uno salmantino y otro malagueño, nos encontrábamos y daba lugar a una de las convivencias más especiales para mí. Me considero una privilegiada porque gracias a varias personas, sobre todo a mi catequista Curro, he podido vivir este año una semana que debería haber vivido hace un año. Sin embargo, me alegro de que haya sido así, porque he conocido a personas geniales y me he sentido un año más madura para afrontar la semana. Siguiendo el consejo de una amiga que ya había ido el año pasado, me metí de lleno en la convivencia y he descubierto cosas que realmente no sabía de mí misma, de mi relación con Dios y con el mundo. Llegué con cierta incertidumbre pero al final el tiempo de reflexión a solas se me hizo hasta corto.

2016. ULM 2.  2Cada momento en Jerez ha sido único e inolvidable, y es que saber que esta era la última convivencia que vivimos en esa casa como catecúmenos ha hecho que apreciásemos cada segundo. Bendecir la mesa en cada comida, los ensayos juntos, las dinámicas, los juegos por la noche, los sillones verdes, los grupos de reflexión, Elvira, las chanclas voladoras, todo esto son momentos que se vuelven memorias en nuestros corazones y convierten a la casa de Jerez en ese lugar mágico del que antes hablaba. El buen ambiente, las ganas de disfrutar al máximo, y el apoyo de los catequistas y religiosos han conseguido que nos volvamos una piña, un buen grupo de amigos que espero se mantenga.

2016. ULM 2.  3Diría que esta semana ha sido como un terremoto, nos ha hecho temblar a todos. Ninguno volvemos a casa tal como la dejamos. Algunos salen con más dudas, otros con moratones, pero la mayoría con algo muy claro: En esta vida hay que ir a contracorriente, debemos tener ansias de verdad y de justicia, y hemos de hacer que cada día cuente. Y es que cinco días han bastado para darme cuenta de que mi lugar en el mundo no es un sitio físico, sino el camino que el Señor quiere para mí, y que es siempre a su lado.
Ahora como ninjas nos enfrentamos a la realidad, distinta para cada uno, pero con algo en común: ganas de aportar nuestro pequeño grano de arena para conseguir un mundo mejor con los valores que Jesús nos enseñó. Ya lo dijo Jack, “tengo todo lo que necesito aquí conmigo. Tengo aire en mis pulmones y hojas de papel en blanco.” Ya tenemos las indicaciones, ahora queda en cada uno de nosotros seguir mejorando y acercándonos al mundo con el nombre del Señor por delante.

Gracias, gracias y más gracias por todos los momentos vividos y por todas las personas que me he cruzado y han hecho posible esta semana. Hasta la próxima.

Related