Con arte religioso: Madre e hijo en la playa

Sencilla y sin apenas detalle es la hermosa pintura de Joaquín Sorolla y Bastida que es para mí un tierno viaje a la niñez. El aspecto artístico no es tan protagonista esta vez y lo es más su contenido. En ella aparecen una madre y su hijo en la playa a pleno sol de verano. La escena es muy familiar y seguro que no nos costaría mucho encontrar en nuestro álbum una fotografía así con alguien querido. La mujer protege al niño del sol y de las olas y sus manos siempre están cerca para él. Y es que ser madre es acoger de las vocaciones la mayor y de las decisiones la más importante y la irrenunciable. Es además una forma de amor y de entrega que recibimos todos los seres humanos por ser nacidos.

19. Madre e hijo en la playa-detalle1El objetivo para una madre es procurarnos cariño y protección desde que venimos al mundo, procura nuestra felicidad y aún cuando sufrimos la herida es casi mayor en su corazón que en el nuestro. Es infinito e incalculable el amor que infunde y por eso es importante, no sólo un día al año sino siempre, valorar lo que nuestra madre hizo por nosotros que no fue el tiempo que pasó junto nuestra cama ni los regalos ni la fiesta por nuestro cumpleaños y tampoco fueron los platos favoritos en nuestra mesa arrancándonos una sonrisa sino algo muchísimo más valioso: la vida. Una vida a la que estamos llamados a amar como una madre al resto del mundo, a acoger los fallos de nuestros hermanos con comprensión y sin rencor, a la incondicionalidad del encuentro, al compromiso fiel y a la entrega absoluta sin reservas.

Gloria López Pérez. Parroquia Virgen del Camino (Málaga)

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