Con arte religioso: El castillo de los Pirineos (René Magritte)

Bajo la arena

¿Por qué me llaman `¡Señor! ¡Señor!’, pero no hacen las cosas que digo?  Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las hace, les mostraré a quién es semejante… Lc. 6, 46-47

Como de costumbre traigo una obra no religiosa a la que he encontrado un bonito trasfondo cristiano y una clara referencia evangélica. Y es que, ¡ha tardado en aparecer! René Magritte es uno de los artistas surrealistas más conocidos y uno de mis artistas favoritos por su forma de poner a prueba nuestro entendimiento. Magritte estaba convencido de que la pintura tenía la misión de entrar en el espectador y liberar su pensamiento y su pintura tiene la capacidad de despertar a ese gigante dormido.

14. El castillo de los Pirineos (René Magritte)Y así es una vez más. Se titula El castillo de los Pirineos y tiene una fuerte carga simbólica. La parábola sobre la casa sobre la roca es más que reconocible y de una forma mágica pone frente a nosotros las ganas de poder visualizar el mundo desde allí arriba. Pero ¿qué pasa con el mar? ¿qué pasa con ese vacío donde levita esta enorme piedra? A pesar de presentarse como un objeto flotante no deja de parecer estable. Es más, resulta más inalterable y tranquilo que todo lo que ondea a su alrededor. En la calma de aquel lugar habita alguien que está donde debe estar y es tal la fuerza de su voluntad que una colosal roca constata su firmeza. Esta será una casa segura cuando suba la marea y apriete el oleaje, los vientos soplen con intensidad y los torrentes se precipiten. De forma contraria la casa construida sobre arena no correrá la misma suerte ante un golpe así y será destruida por completo.

Esta parábola, como todas, no está escrita para ser leída sin más, no obstante con suerte logramos pararnos ante ella solo unos minutos para reflexionar sobre su mensaje. Aquí el Señor lo que nos pide es algo mucho mayor. Es posible, de hecho es bastante probable, que nos fijemos en nuestra casa, la vida que hemos construido y veamos que sus vigas son débiles y que bajo ella hay arena, tierras blandas. Pero aún más abajo puede que haya suelo aún más firme, una maciza roca que nos sostenga ante todo. Entonces cava, ahonda y encuentra. La reforma puede ser dura y difícil aunque quizá merezca la pena, después de todo los grandes tesoros siempre se han escondido bajo la arena.

Gloria López Pérez. Parroquia Virgen del Camino (Málaga)

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Fotopalabra: Polvo

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